San Luis, atractiva y excéntrica

Potrero de los Funes sorprende con su circuito automovilístico en medio de la ciudad. La Punta y la capital mezclan pasado con modernidad. Además una vuelta por El Trapiche y las Salinas del Bebedero.

Por María Meson, especial para De Viaje / San Luis, provincia de la región cuyana del país, invita a los turistas a disfrutar de su belleza paisajística que emana de la serranía con ríos y embalses en varias de sus ciudades, y también los convoca a sorprenderse con particularidades urbanísticas y arquitectónicas que la hacen tan pintoresca como única.

A 20 kilómetros de la capital provincial, está Potrero de los Funes, destino que consolidó su perfil turístico en poco más de siete años, y que posee un rasgo distintivo: la ciudad se dispone de manera circular alrededor de la calle principal que es, nada más y nada menos, la pista de un autódromo en la que confluyen las aceras aledañas e internas indicadas como accesos (A1, A2, A3…). Por ejemplo para ir hacia la zona céntrica debe tomarse el atajo A9.

Actualmente, allí se realizan competencias de categorías de automovilismo nacional como TC2000, Súper TC2000, la Fórmula Renault y en el área de boxes durante marzo se despliegan el carnaval de Río de Janeiro con comparsas no sólo con sus pasistas sino también con inmensas carrozas que hacen honor a la creatividad y al trabajo artístico.

Del lado externo de la pista están las sierras dispuestas como fieles espectadoras. La ciudad comienza a crecer desde el asfalto, se eleva y se bifurca en calles serpenteantes que llevan nombres de plantas y árboles; del otro flanco se encuentra el embalse Potrero de los Funes donde se pueden hacer actividades acuáticas como canotaje y también pescar pejerreyes.

Además, sobre ese espejo de agua se ubica el Hotel Internacional Potrero de los Funes que se destaca por tener lujosas habitaciones, área de pileta y un bar flotante; de estos espacios sólo la confitería está abierta a todo el público ya que los otros lugares son de uso exclusivo de los huéspedes.

El río que tiene el mismo nombre que la ciudad atraviesa una parte de ella. La orilla de ese curso de agua es ideal para tomar unos tibios mates con hierbas serranas y disfrutar de los sonidos de la naturaleza.

En tanto, a minutos del centro cívico, por la avenida Los Paraísos, se encuentra el Salto de la Moneda. La recorrida guiada tiene un costo de 35 pesos, demanda media hora y hasta el acceso al predio se puede arribar tanto caminando como en auto.

Por la misma calle, se continúa por la mano opuesta para tomar el Camino Travesía de las Cumbres, una ruta en excelente estado y en forma de zigzag que conduce a La Punta, ciudad que empieza a vislumbrarse en el descenso del itinerario serrano.

 

Colonia y futurismo

A La Punta la definen desde estas tierras como la primera ciudad fundada en el siglo XIX; fue en enero de 2003. El Cabildo, réplica del que se encuentra en Capital Federal, es el edifico emblemático que se ubica en las afueras de la ciudadela. Puede visitarse durante el día y los turistas que emprendan la recorrida hallarán recreada la escena de la Primera Junta con todos los vocales diseñados a escala humana.

La impronta revolucionaria e independentista de 1810 se plasma en el exterior del Cabildo pues allí se levanta la Pirámide de Mayo. En La Punta  se puede visitar el Observatorio Astronómico y el set de filmación donde se rodaron varias películas nacionales. Además se caracteriza por su infraestructura deportiva por la que fue elegida candidata nacional como sede de los Juegos Panamericanos 2019 pero finalmente Lima (Perú) le arrebató el título.

Cerca de allí está San Luis capital. En sus calles de casas bajas, en la disposición en damero del diseño urbanístico- la plaza principal y alrededor los organismos gubernamentales importantes frente a la iglesia- y en el estilo arquitectónico de sus construcciones, se pueden leer las huellas de una historia colonial que convive con excentricidades como la estatua de la libertad que irrumpe en la parte superior de la fachada de un casino en plena esquina peatonal céntrica.

La recreación de un típico barrio neoyorquino con escaleras de emergencias que cruzan las paredes externas de los edificios, cafés, bombas de agua y hasta una estación de bomberos, constituyen una imagen de película tan cercana y distante a la vez.

A pocos minutos del corazón de San Luis se encuentra Terrazas del Portezuelo, espacio en el que se ubica la Casa de Gobierno junto a otras áreas que fueron trasladadas hacia las afueras de la capital con el propósito de descentralizar la actividad administrativa.

Se plasma allí una impronta futurista y moderna que se manifiesta en la estructura cuasi piramidal vidriada de la gobernación acompañada de otros edificios de formas y líneas geométricas. Todo este complejo se alimenta de energía solar en un 60 por ciento gracias a los paneles localizados a escasos metros.

Desde el mirador al que se asciende con una guía de turismo municipal se puede contemplar toda la ciudad y sobre los vidrios están dibujadas referencias que indican localidades cercanas, sitios y monumentos destacados. La Legislatura provincial se halla también fuera de la zona céntrica y a pocas cuadras de Terrazas del Portezuelo.

La provincia de San Luis propone a los turistas una mixtura de estilos y curiosidades -como enormes esculturas en gran parte abstractas que se ubican sobre las autopistas o en las entradas a algunas localidades- con un benévolo clima y un paisaje de ríos, quebradas y saltos, que son la fórmula adecuada para una estadía placentera y de relax.

Playa y sal

A tan sólo 40 kilómetros de Potrero de los Funes, se encuentra El Trapiche, una villa turística en la que el color verde en sus diferentes gamas copa el paisaje de este destino, que durante el siglo XIX fue posta de línea de mensajería entre San Luis y Villa Dolores (actual Concarán).

El río Trapiche atraviesa el poblado y cuatro puentes principales habilitan el paso para transitar distintos niveles de altura por el que camino que corre paralelo al curso agua, donde en algunos sectores se forman playas, en otros el césped acompaña a los bañistas hasta la orilla para un tímido chapuzón.

A pocos kilómetros está el dique Antonio Agüero que inicia el recorrido de una cuesta con increíble paisaje serrano que conduce a la localidad de Nogolí, donde se halla el embalse con el mismo nombre. Continuando el camino se arriba a Villa de la Quebrada, capital de la fe, que cuenta con Vía Crucis se eleva entre los cerros.

Pero todavía hay más paisajes para sorprenderse. Las Salinas del Bebedero constituyen un desierto blanco a sólo 40 kilómetros de San Luis capital, en dirección a Mendoza por la ruta nacional 7, en cuyo trayecto se indica un desvío de 20 kilómetros hacia este imponente atractivo, con enormes montículos de sal sobre los que se puede caminar y disfrutar de la tranquilidad de la inmensidad. El acceso no tiene ningún costo y tampoco se requiere de la compañía de un guía turístico.

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Fecha de hoy

11/12/2017

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