Una vuelta por volcanes, lagunas y huellas Incas

Historia y tradición, se conjugan en Catamarca con una gran diversidad de paisajes, entre los que se incluyen cadenas montañosas, salares y espejos de agua.

La provincia de Catamarca se convirtió en uno de los íconos de aventura por la amplia variedad de atractivos paisajísticos que ofrece: desde los colores de la Cordillera de los Andes en una región distinguida por la cantidad de volcanes, salares y lagunas a más de 4 mil metros de altura, pasando por las sierras pampeanas, hasta las construcciones de adobe en Tinogasta. Esta tierra de los diaguitas (grupo aborigen asimilado por los Incas), invita a recorrer los numerosos y muy diferentes circuitos, ya sea por sus cerros cubiertos de frondosos bosques y ríos, como la puna, el sitio más despoblado de la tierra.

 

Paisajes de la puna

La puna, un sitio mágico pero despoblado, constituye uno punto enigmático y sorprendente, que más de uno desea conocer. Su diversidad morfológica, especialmente volcánica, tiene numerosos conos de más de 600 metros que son ideales para aquellos que gustan de las travesías en 4x4, enduro, mountain bike, andinismo o pesca de altura.

El acceso a la denominada puna catamarqueña se realiza desde Belén a través de la Cuesta de Randolfo, un camino de curvas y contracurvas que asciende hasta los 4.800 metros de altura y muestra una panorámica de la Sierra Laguna Blanca. Desde esta se accede a un camino que llega hasta el volcán Galán, el cual posee el cráter más grande del planeta con 40 kilómetros de diámetro. Una vez allí, se avista la Laguna Diamante y un río con agua termal. Los viajeros pasan en esta zona por una gran salina y una reserva de llamas y ñandúes hasta desembocar en una laguna en la que habitan flamencos, patos y teros. En los alrededores, se avistan los primeros picos volcánicos y poco a poco el desierto queda atrás.

 

Ruta del Adobe

El adobe, una mezcla de arcilla, pasto, tierra y agua, sirvió al hombre para hacer construcciones nobles pero duraderas. En los 55 kilómetros que separan las ciudades de Tinogasta de Fiambalá y sobre la ruta 60, edificios de cientos de años persisten gracias a este material y la sequedad del clima.  

Las iglesias, casonas y antiguos oratorios erigidos bajo esta ecológica y ancestral técnica conforman, un camino histórico y cultural que pone al descubierto gran parte de la identidad local. La denominada Ruta del Adobe se completa en un día a través de una excursión guiada o de manera particular, ya sea en auto, a caballo o bicicleta.

La capilla Nuestra Señora del Rosario, en Anillaco, que data de 1712; las ruinas de la ciudad diaguita de Watungasta; el apacible pueblito El Puesto; la Iglesia de San Pedro o Plaza de Armas ya en Fiambalá, son algunos de las paradas obligadas para el viajero que se anima a conmoverse con el pasado.

 

Los vestigios Incas

En la localidad de Londres, la segunda población colonial más antigua del país, se encuentran las ruinas del Shincal de Quimivil, un parque arqueológico construido y habitado por los Incas entre 1470 y 1536. A diferencia de otras poblaciones precolombinas de los Valles Calchaquíes, Shincal era más que un poblado de agricultores, cazadores y artesanos con sus sitios rituales, ya que desde allí se gobernaban los territorios del actual norte andino argentino. Aquel que llega hasta este maravilloso lugar, en la entrada a Shincal hay un museo y centro de interpretación, donde se exhiben piezas de alfarería y herramientas antiguas, además de una maqueta de la ciudadela.

Una curiosidad de Londres es que tiene dos centros con sus plazas, la "de abajo", donde está la municipalidad, y la "de arriba", cada una con su iglesia: de San Juan Bautista y de La Inmaculada Concepción.

También este circuito permita adentrarse en todo el norte grande de Belén, donde el paisaje montañoso se mezcla con la tradición de sus pobladores, que aún respetan sus tradiciones más ancestrales.

 

Paso de San Francisco

El corredor internacional Paso de San Francisco, ubicado en el sector noroeste de la provincia, nace en la ciudad de Tinogasta y luego de una distancia de 250 km. culmina en el límite con Chile, a 4.750 metros sobre el nivel del mar. Si bien la falta de oxígeno, los dolores de cabeza o mareos suelen acompañar a los turistas en las zonas extremadamente altas, es un recorrido que no puede dejarse de hacer. Denominada la Ruta de los Seismiles debido a los altos picos montañosos de la región, los numerosos volcanes que el viajero descubre, atrapan por su colorido y magnitud.

Dejando atrás Tinogasta por la ruta 60, se llega hasta Anillaco, donde se conservan las ruinas de una pequeña iglesia levantada en 1712 y el famoso santuario de la localidad de San Pedro. Pero hay que seguir adelante hasta Fiambalá para entrar en el último tramo, donde están los dominios de los majestuosos seismiles. Ciudad fundada en 1702, debido a su oferta hotelera es un lugar ideal para hacer noche. Pero si el viajero quiere continuar, haciendo un par de kilómetros comienza el espectáculo visual de los picos, gracias a la aparición del monte Pissis (6.882 metros), que se halla justo en el límite con la provincia de La Rioja.

En el corazón de la cordillera, ya en la frontera con Chile están el cerro de Los Patos, el Tres Cruces y el Incahuasi, uno de los favoritos por los andinistas. Al girar la ruta 60 hacia el oeste aparece el majestuoso cerro San Francisco, que es probablemente el más conocido y visitado, ya que se encuentra muy cerca de la carretera y del Paso de San Francisco.

 

Cumbres Nevadas

Otro de los atractivos que ofrece la provincia son los Nevados de Aconquija, en el límite con Tucumán, una cadena con un relieve que comienza en los 800 metros y alcanza los 5 mil metros. Con una duración entre 2 y 3 días, recorriendo 303 km., se puede conocer las bellezas naturales que ofrecen los departamentos Pomán y Andalgalá. Este último ostenta siglos de nutrida ocupación aborigen, que a la llegada de los españoles se concentraban en las tribus calchaquíes como parcialidad de los andalagalas. Cuenta la historia que durante el Gran Alzamiento Calchaquí que destruyera tres veces a Londres, se levantó la figura de don Juan Chelemín, bravo cacique de Andalgalá.

Esta zona es ideal para actividades de trekking, mountain bike, travesías y montañismo. Y además de su gran valor ecológico que dio origen sobre la ladera oriental al Parque Nacional Los Alisos, cuenta con una reserva arqueológica donde sobreviven las Ruinas de Ciudacita, también conocidas como Pueblo Viejo.

 

LA GUÍA
Cómo llegar

Desde Aeroparque, la empresa Aerolíneas Argentina tiene viajes a San Fernando del Valle de Catamarca desde 1.704 pesos (ida y vuelta). En ómnibus partiendo de Retiro con Chevallier o Empresa Gutiérrez se llega a la capital provincial tras 16 horas de viaje por 568 pesos (ida). De Olavarría hay 1.300 kilómetros, mientras que de Tres Arroyos la distancia es 1.490 kilómetros.
Cuánto cuesta
Una habitación doble en el Amerian Catamarca Hotel República (cuatro estrellas) de la capital provincial cuesta la noche 567 pesos. En Tinogasta, uno puede alojarse en el Sante Hostal (una estrella) por 166 pesos.

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Fecha de hoy

16/12/2017

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