Un largo camino al cielo

El Parque Nacional El Leoncito y sus observatorios astronómicos son atracciones de Barreal, un tranquilo pueblo de San Juan. Allí podemos hacer caminatas, rafting y el tradicional carrovelismo.

Centro turístico del Valle de Calingasta, la pacífica Barreal, ubicada a 180 kilómetros al sudoeste de San Juan capital, cautiva por su paisaje colorido y su fondo de montañas nevadas. La cordialidad de los lugareños, sus calles de tierra envueltas por aromáticas alamedas y su oferta de actividades, invita a recorrer los caminos cordilleranos de esta ciudad disfrutando de este oasis cuyano. Pero además, como si esto fuera poco, el clima cautiva: según dice la gente que vive allí, y no hay por qué no creerle, no existe cielo en todo el planeta que iguale al de Barreal para poder contemplar las estrellas. 

Caminatas, cabalgatas, paseos en sulky, rafting, montañismo, pesca y safaris fotográficos son algunas de las actividades que pueden desarrollarse en este soñado lugar, donde la serenidad sólo se rompe cuando los aventureros desafían el viento -especialmente de octubre a marzo- y disfrutan del carrovelismo en la increíble pista natural de la Pampa del Leoncito. Este deporte, una cita obligada de los que llegan a Barreal, permite deslizarse sobre la tierra a bordo de un “carrovela”, un mix entre un karting y una tabla de windsurf. Obviamente la travesía se realiza junto a un instructor para conocer los secretos, pero si después uno se anima podrá hacer algunas maniobras en soledad.

Pero siempre están los que quieren aumentar la adrenalina: para ellos una jornada de rafting en el río Los Patos, que forma un cañón dentro de un paisaje incomparable, es un menú más que tentador. Siempre bajo la atenta mirada de la cordillera de los Andes, hay desde salidas básicas, de una hora, hasta opciones intermedias y mayores, de jornada completa, que requieren de un mejor entrenamiento.

Otra opción a pocos kilómetros de Barreal es llegar hasta Los Morrillos, un refugio de altura, vestigio de las antiguas culturas de la región que habitar sus cuevas allí hace aproximadamente 8 mil años. Conformado por un oasis de río y montaña, el lugar es hábitat de una espectacular flora y fauna autóctona, y resguarda dentro de su extensión pinturas rupestres, petroglifos, restos de fogones y momias, convirtiéndose en un atractivo ineludible del circuito.

Además de tener una de las mejores vistas de la Cordillera, con panorámicas al cerro Aconcagua, el Mercedario y los picos de Ansilta, Barreal invita al viajero a transitar por sus calles arboladas. El encantador Paseo de los Enamorados, cuya meta es un corazón tallado donde Cupido adquiere forma, y el Museo Arqueológico, espacio donde se exhiben dos momias halladas en la zona, son destinos para agendar durantes los días que pase en la ciudad. Ciudad, vale aclarar, preparada para el turista con una buena oferta de alojamiento y gastronomía típica. 

A  unos 30 km de Barreal, se encuentra el Parque Nacional El Leoncito, una superficie de 89.706 hectáreas y que fue parte, en otra época, de una inmensa estancia. Allí, el turista puede disfrutar en cada una de las cuatro estaciones del año, paisajes y sensaciones diferentes. Sin embargo, hay un denominador común: viaje en el momento que viaje seguramente la noche será una aliada, ya que alrededor de 280 días al año el cielo está despejado.

Entre las actividades que allí pueden hacerse están las caminatas hacia la cascada "El Rincón", salto de las aguas del arroyo El Leoncito, al cual se arriba en forma peatonal, o también vehicular. Siempre es recomendable la primera opción, para ir familiarizándose con la vegetación, las aves y los “ruidos” del lugar. Para aquellos que pretenden ahorrar energías, la caminata de 2 km por el sendero "Paisajes de Agua", es lo recomendable. También es tentador para los más aventureros el trekking al Cerro El Leoncito, de dificultad media, y con una duración aproximada cuatro horas.

Aunque para aprovechar el cielo cristalino hay que recorrer unos pocos metros y llegar hasta la Estación Astronómica Carlos Cesco o el Complejo Astronómico El Leoncito, que ofrece visitas guiadas diurnas de y, en algunas fechas del mes, el plan incluye un recorrido nocturno con alojamiento, cena y una observación astronómica al aire libre que nos acerca a la luna, los planetas y las estrellas. Cuando uno va en el auto hacia el complejo por los caminos frondosos del parque, ya distingue el edificio blanco, instalado a más de 2.500 metros de altura sobre el nivel del mar, con una cúpula circular que resalta en medio de las montañas. Una vez allí, la visita es guiada para conocer los secretos de la vía láctea y salir con la sensación de que no somos los únicos en este Universo. 

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Fecha de hoy

11/12/2017

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