Cardiff, entre castillos y la pelota

La capital galesa se convertirá el 3 de junio en escenario de la final de la Champions League.

Si bien es verdad que Cardiff, la capital galesa, construida durante el auge de carbón británico en el siglo XIX, no es un destino de los más elegidos por los viajeros que visitan Gran Bretaña, lo cierto es que se convertirá en un sitio futbolero el próximo 3 de junio. Allí se medirán Juventus y Real Madrid por la final de la Copa de Campeones de Europa. Y eso, hará que muchos lleguen a este destino que comenzó a reinventarse en la década del '90 para ver rodar la pelota, aunque lo ideal es aprovechar este viaje y conocer “la tierra de los castillos”.

Gales forma parte de Gran Bretaña, pero un referendo de 1997 confirió a los galeses el derecho de hacer sus propias leyes sobre un rango específico de tópicos, un poder que no había tenido desde el siglo XIII. Pero para empezar a entender su historia, hay que llegar hasta el famoso Castillo de Cardiff, ubicado en el corazón de la ciudad y cuyos orígenes se remontan al año 55 después de Cristo. Este espacio, con dependencias de estilo victoriano, garantizan a sus visitantes un viaje en el tiempo a través de espectaculares apartamentos -con acabados en mármol, madera y dorado-, restos de una muralla romana, y refugios de tiempos de guerra. Además, se puede disfrutar de una espectacular panorámica de la ciudad desde la Torre del Reloj del castillo. Un dato en el que pocos se detienen: dentro de las murallas del Castillo hay túneles que sirvieron como refugios antiaéreos durante la Segunda Guerra Mundial.

La naturaleza tiene su espacio en el Bute Park, un parque de 130 hectáreas, repleto de jardines y zonas verdes, que pertenecen al castillo de Cardiff. El sitio lleva el nombre del tercer marqués de Bute, cuya familia reside en el castillo, que fue ajardinado a finales del siglo XVIII por Capability Brown. Este espacio, que atraviesa el centro de la ciudad siguiendo el curso del río Taff, es ideal para amantes del running y para pasear en familia. Además, invita a saborear un té de media tarde en Pettigrew, su famoso salón de té.

Si hay tiempo para las compras, esperan las famosas galerías de Cardiff, salpicadas de tiendas de segunda mano, locales de artesanía, decoración, marcas de renombre, salones de belleza. También se puede aprovechar para sumergirse en los sabores locales del Cardiff Market, un mercado ubicado en un edificio de estilo victoriano que ofrece, desde 1891, una original experiencia de compra de los productos autóctonos.

En tanto, el puerto es un distrito pequeño y refinado, lleno de bulliciosos restaurantes, bares y boutiques. Hace un siglo, era uno de los puertos más activos del mundo y desde el Pierhead, un edificio de ladrillos al margen del agua, se controlaba la salida de 12 millones de toneladas de carbón.

 

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Cuánto cuesta

Un vuelo a Cardiff para la final de la Champions arranca en 37.200 pesos y con una escala. Una forma de bajar costos es ir a Londres por 23.500 pesos y de ahí obtener un traslado aéreo interno por 2.500. Las entradas más económicas, difícil de conseguir, están 74 dólares.

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Fecha de hoy

11/12/2017

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