La tradición está de fiesta

San Antonio de Areco ofrece un pasaje al pasado gauchesco que ha logrado conservar con esmero en su arquitectura de nostálgicas casonas, calles adoquinadas, viejas pulperías y almacenes. Comidas típicas, peñas y turismo rural a 113 km de capital federal.

Idea para relajarse y descansar en una escapada que incluya unos días de campo en alguna de sus estancias, San Antonio de Areco, declarada Capital Nacional de la Tradición en 2014, ha logrado conservar parte de la tradición gauchesca que se expresa, por ejemplo, en su casco histórico, caminos rurales, las viejas pulperías, los bodegones y los almacenes.

La ciudad, cabecera del distrito del mismo nombre, es una de las poblaciones más antiguas y características del campo argentino. Cuenta con casi 20 mil habitantes y está ubicada al norte de la provincia de Buenos Aires, a la vera de la ruta nacional 8 y a 113 kilómetros de capital federal y 184 de La Plata.

Su plaza rodeada de adoquines, sus veredas angostas y sus nostálgicas casonas, devuelven al visitante, en tiempo presente, magníficas instantáneas del pasado cultural de las pampas.

Aquí se realiza a principios de noviembre, y desde hace más de 75 años, la Fiesta Nacional de la Tradición, de la que San Antonio de Areco es sede permanente desde 1984. El encuentro reúne a paisanos, tropilleros y jinetes de todo el país en un importante desfile por las calles del pueblo.

Los festejos incluyen peñas gratuitas donde músicos locales hacen bailar a locales y turistas y jornadas de campo en las que los paisanos demuestran sus habilidades con jineteadas, entreveros de tropillas, carreras de sortijas y pruebas en carruaje.

Y como todos los años, este 25 de Mayo, se realizará el evento “¡Viva la Patria!”, que conmemora un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo y el Primer Gobierno Patrio (ver El Dato).

 

Comer y pasear

San Antonio de Areco es un destino muy visitado, en especial los fines de semana, por aquellos que buscan disfrutar de un almuerzo criollo en alguno de sus tantos restaurantes tradicionales donde lo más buscado por los visitantes son el asado y los costillares al asador.

En la ciudad hay hoteles y alojamientos para todos los gustos y poderes adquisitivos: posadas, hostels, casas en alquiler y sectores de campings.

Los visitantes también aprovechan para sacar fotos de la antigua arquitectura del casco histórico de la ciudad y pueblos de la zona, conocer la historia del pago, y pasear y caminar distendidos en un ambiente tranquilo rodeados de mucho verde y aire puro: de hecho, una actividad más que recomendada es realizar una caminata al caer la noche por las calles adoquinadas de San Antonio, pasando por las típicas esquinas entre construcciones de antaño.

Otra visita obligada es al Museo Ricardo Güiraldes, que lleva el nombre del autor de Don Segundo Sombra, célebre novela de la literatura gauchesca argentina. Este museo está ubicado a 300 metros del denominado Puente Viejo y dentro el Parque Criollo, un predio de casi 90 hectáreas ubicado en las inmediaciones del casco urbano y bañado en su límite sur por las aguas del Río Areco. En el complejo del parque está la famosa pulpería “La Blanqueada” lugar protagónico donde Fabio y Don Segundo Sombra solían interactuar en el libro más conocido de Güiraldes. 

La visita al museo permite apreciar el patrimonio cultural criollo exhibido en sus siete salas de exposición, donde también hay una recreación de la centenaria pulpería “La Blanqueada” y objetos pertenecientes a importantes personajes de la historia nacional.

Asimismo, los pueblos del distrito, Villa Lía, Vagues y Duggan, son opciones ideales para hacer un poco de turismo rural y conocer alguna de estas típicas y pintorescas localidades.

SOGA, CUERO Y METAL

Los talleres de artesanos que trabajan plata, cuero, cerámica y tejidos, son otro de los atractivos del lugar. La orfebrería es sin duda un capítulo fundamental de la idiosincrasia arequera, y por ello las autoridades de turismo local no dejan de recomendar una recorrida por las platerías de la ciudad, sin dejar de pasar por el Museo Draghi, cuyo fundador fue el talentoso platero autodidacta Juan José Draghi. La platería criolla, dedicada al hombre de campo, ya sea gaucho o estanciero, incluye todos los objetos que componen el apero: frenos, cabezadas, riendas, herramientas y adornos del jinete como las espuelas, rebenques, cuchillos o rastras.

En cuanto al arte de la soguería, es decir, el de hacer sogas a partir del trenzado de finos tientos o tiras de cuero, la colección del Museo Güiraldes posee piezas muy apreciadas por los artesanos y conocedores del tema. Algunas de ellas, de enorme belleza, se encuentran en la exhibición permanente de la sala denominada “Tientos y Filigranas”.

 

TU GUÍA

Cómo llegar

Desde la Ciudad de Buenos Aires, en auto: por Autopista Panamericana, Ramal Pilar - Ruta Nacional Nº 8, hasta km 113 (90 minutos de viaje). En ómnibus: Parador Chevallier: Dr.Smith y General Paz (Tel: 02326-453904).

Más info:

www.buenosaires.tur.ar

www.areco.gob.ar

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Fecha de hoy

16/12/2017

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