Claromecó, una postal en movimiento

Una suave brisa del norte calienta esos cuerpos en traje de baño que se rehúsan a ponerse un abrigo. El cielo se tiñe de atardecer y el mar es su protagonista.

Por María Leticia Villalba, especial para De Viaje / Al sur de la provincia de Buenos Aires, a sólo 69 kilómetros de la localidad de Tres Arroyos, se encuentra Claromecó, un pueblo tranquilo, de playas amplias donde el espectáculo más apreciado se vive en su costa: el sol nace y se esconde en el mar.

Durante los meses de invierno es habitado por aproximadamente 2.000 personas. En el verano éste número aumenta considerablemente con la llegada de turistas dispuestos a disfrutar sus merecidas vacaciones. La mayor cantidad de visitantes proviene de Tres Arroyos, pero también los hay de distintas partes del país.

Al caminar por la costa, si uno se detiene mirando hacia el mar tendrá dos puntos referenciales que delimitan la playa en la zona habitada: el Arroyo Claromecó a su derecha y el Faro a su izquierda. Entre estos se encuentran varias bajadas y/o paradores: La Barra y La Posta del Faro –ex cazadores-, zonas no aptas para el baño ya que no hay guardavidas y se puede bajar con vehículos. Samoa y La Playita del Medio –Ex Nahuel Epú-, zonas habilitadas para el baño porque hay guardavidas y no se pude bajar con vehículo.

Es muy común que los autos -no sólo los 4x4- bajen a la playa. Para quienes visitan por primera vez el balneario es recomendable consultar a los locales porque suele ser fácil bajar y a veces difícil volver a subir.

Pero además de la aventura que brinda este destino durante el intenso día, las noches aquí también tienen vida. Mientras los más chicos se divierten y participan de un espectáculo callejero, los adultos dan un paseo por la feria de artesanos presente desde la tardecita en la plaza principal. Es uno de los paseos tradicionales, ideal para comprar recuerdos o souvenir realizados artesanalmente por moradores. En el Espacio de Arte Quelaromecó, por su parte, se realizan exposiciones artísticas de todo tipo: música, fotografía, pintura, etc.

Restaurantes y bares abren sus puertas para degustar comidas típicas de la región. El Balneario cuenta con hospedaje para todos los gustos y bolsillos: alquiler de casas, departamento, cabañas, camping –con todos los servicios- u hotel. Claromecó se siente, se respira, se escucha, se descubre, se desea, se vive. Es silencio, tranquilidad, armonía, equilibrio, belleza natural. Un descanso refrescante en la rutina, sintiendo la brisa del mar en cada instante del ocaso.

 

El viento como guía

Claromecó es un pueblo que invita a descubrir su abanico natural de colores, texturas y sonidos. La amplia variedad de lugares que hay para visitar permite que a pesar que el día no esté como para playa, se pueda aprovechar igualmente al aire libre. Es una zona de fuertes vientos y es éste quien define qué actividad habrá para hacer en el día: playa, vivero, arroyo, puerto mosquito, dunas, etc.

Turistas frecuentes de Claromecó consultan el windgurú –página que entre otras cosas indica la dirección e intensidad de los vientos- para planificar su actividad. Hay que estar atentos al horario, dirección e intensidad, ya que suele cambiar varias veces en un mismo día.

Si el viento está suave -hasta 15 ó 20 km/h- se puede disfrutar de un hermoso día de playa. Si supera esta velocidad, lo ideal es hacer reparo con sombrilla, para-viento, algún auto o camioneta.

Entre las actividades que se desarrollan en la playa se destaca el remo, windsurf, canotaje, kayaquismo, esquí acuático y kitesurf. Éste último tomó protagonismo hace ya varios años. Los entendidos en el tema afirman que cuando el viento está del sur, este u oeste es propicio para realizarlo en el mar, eligiendo la bajada de La Barra como su preferida. Cuando el viento está norte es conveniente practicarlo en la laguna del 2° salto y medio.

Los días de viento norte -suave- transforman al balneario en una onírica postal que enamora a turistas y lugareños. Desde sus reposeras a orillas del mar, con cerveza o fernet en mano, intentando captar ese instante con sus cámaras fotográficas, el espectáculo se vive así: temperatura cálida, aroma y sonido a mar calmo, cielo despejado con unas pequeñas nubes que agregan color y textura a ese tono rojizo que lentamente se tiñe de mar.

El viento oeste también es cálido para disfrutar de un día de playa. Una brisa del este puede llegar a ser refrescante; si su intensidad aumenta y cambia un poco al sur, hay que irse rápido porque seguramente se viene una sudestada, también típicas del balneario.

El arroyo o los médanos son dos aliados para buscar reparo cuando se trata de viento este u oeste fuerte. Si hablamos de viento fuerte del sur, lo ideal es visitar el vivero o Puerto Mosquito. El verde se respira a Eucaliptus, los cuerpos se acomodan en sus reposeras, la ronda de mates está por comenzar. Mientras los más chicos copan el sector de juegos infantiles, los grandes dividen su tiempo entre charlas y facturas. Los más deportistas optan por un partido de vóley, fútbol o una caminata por los coloridos senderos. La Estación Forestal Ingeniero G. Paolucci, más conocida como el vivero, es un parque con más de mil hectáreas totalmente forestadas que permite un contacto directo con la naturaleza. En la zona del establo se alquilan caballos para cabalgar por el vivero y la playa. Para quienes eligen los deportes de aventura, hay varios senderos para hacer travesías en cuatriciclo y moto.

Puerto Mosquito es un pequeño lugar a orillas del arroyo preparado para disfrutar de un día tranquilo al reparo del viento. Tiene varios árboles que sirven de sombra cuando la opción elegida es sentarse en el pasto a tomar unos mates. Para quienes gustan de los paseos acuáticos, se alquilan kayaks y canoas. Asimismo, quienes se animan a la aventura podrán realizar el paseo de las 7 cascadas: una travesía por el arroyo donde encontrarán saltos de diferentes tamaños. Disfrutar de la vista de las cascadas haciendo el recorrido por el camino vehicular, es otra de las opciones.  

Otros atractivos

El Faro. La brisa del viento se siente intensa. Y el azul del mar se hace infinito. Las casas del pueblo parecen formar parte de una maqueta. La vista se pierde entre inmensas dunas, sinuosos senderos y tupida vegetación. Luego de subir 278 escalones por una escalera caracol, la cima del Faro marca 54 metros, siendo uno de los más altos de Sudamérica. Un atractivo que no se puede dejar de visitar. En su base se encuentran los restos óseos de una ballena hallada en las costas de la localidad en el año 1991. Al ir subiendo se puede apreciar el cetáceo en su totalidad. Turistas y lugareños, con alguna bebida refrescante en mano, viven desde lo alto ese momento único del sol cubriéndose de mar.

 

Dunamar. Es un barrio residencial de atractivas casas característico por su variada y tupida vegetación. Eucaliptus, álamos, pinos marítimos y tamariscos dan vida a su original trazado urbano. Separado de Claromecó por el arroyo, presenta un amplio balneario donde se puede bajar con el auto -dependiendo las condiciones de la playa- o con 4x4. Sobre la costa está el conocido parador Barlovento ideal para tomar algo o comer a orillas del mar. Un poco más alejado, hacia el oeste hay dunas donde se practican actividades de aventura todo terreno en 4x4 y cuatriciclos.

 

El Caracolero. Los pasos se hacen cada vez más lentos, el tiempo parece perderse entre la belleza de sus formas, colores y texturas. Los hay a montones y cada uno es una pieza única. Los baldes se llenan rápidamente. Expresiones de alegría surgen al juntar ese caracol especial, la figurita difícil del álbum. El Caracolero es un lugar mágico, ideal para disfrutar en familia. Todos querrán tener un recuerdo con olor y sonido a mar. Cuando la marea está baja se puede llegar caminando o en vehículo. Se encuentra a 8km del centro del pueblo, en dirección oeste.

 

El Salto de Christian. A 7 kilómetros en dirección oeste, el salto de Christian es otro símbolo en la historia del balneario. Actualmente un monolito recuerda al pescador que se transformó en leyenda como consecuencia de un estilo de vida ermitaño y su supuesta fuga de un barco que trasladaba presos al pasar por la costa de Claromecó.

 

Museo Regional Aníbal Paz. Para conocer la historia del pueblo se puede visitar el Museo Regional Aníbal Paz ubicado en la calle 28 e/ 9 y 11. Fue inaugurado en el año 1988 y en él se exponen piezas paleontológicas y arqueológicas regionales. Asimismo, se encuentran testimonios de la historia de Claromecó.

 

Vía Crucis. En Semana Santa el vivero cobra vida. El tradicional Vía Crucis es representado por el grupo de Teatro Independiente de Claromecó. Una gran cantidad de público se congrega para presenciar y vivir intensamente cada escena del espectáculo.

 

Se siente, se siente... llega el pochoclero

 

El sonido de la música “Para Elisa” de Beethoven se escucha a lo lejos y todos saben de qué se trata: el pochoclero está llegando. Desde hace muchísimos años una familia del pueblo se dedica a la venta de pochoclos, recorriendo con su arenero cada rincón del balneario y acompañado de éste clásico musical. No importa de dónde venga el viento ni qué actividad del día quieras realizar, el pochoclero estará presente.

Ya casi finalizando el verano, los días de carnaval se viven en familia. Los más chicos tienen pase libre para ir por las calles llenándolas con bombuchas y espuma. Por la noche, los festejos con trajes, desfiles y bailes se realizan en las calles principales del centro.

Quienes alguna vez han veraneado en Claroma –como lo llamamos los más allegados- seguramente habrán degustado los churros de la Churroteca, las rabas de la Gallina Turuleca –restaurante-, las pizzas de Bongo Bong, el cucurucho de papas fritas de Mickey –restaurante- o los helados de Havvana. Es probable, también, que hayan ido a bailar a Monkey, La Barra o El Munich y a la salida hayan elegido el Panchodromo o Delícias de Belgrano –panadería- como sus mejores opciones. Jugar unas fichitas en el Chipi o Summer –lugar de juegos electrónicos- y comprar bombuchas en el kiosco Amelia o Aladín son las opciones elegidas por los más chicos. 

video

Descargá el suplemento

Fecha de hoy

23/08/2017

tweets recientes