Salir a caminar por Esquel

La ciudad se asienta en un valle de origen glacial que se encuentra rodeado en todo su contorno por elevaciones de diferentes alturas. Son seis senderos por descubrir.

Las montañas que rodean a la bella localidad de Esquel no son un elemento más del paisaje atrayente del destino, sino que es el eje fundamental en el que se sustenta el desarrollo de la vida en la cordillera chubutense, además por supuesto, de componer un marco extraordinario que genera el interés permanente de argentinos y extranjeros para experimentar diversas sensaciones.

Es sabido que la geografía de cada lugar predetermina la forma de vida de sus pobladores, como así también promueve las actividades recreativas que el ser humano realiza en contacto con la naturaleza, entendiendo la importancia que ésta tiene para su desarrollo cotidiano. Los escenarios naturales privilegiados desde la estepa hasta la Cordillera de los Andes, ofrecen en los alrededores de Esquel algunos de los rincones más prístinos de la Patagonia Argentina, que sin lugar a dudas se encuentra en la agenda de todos los turistas por lo menos una vez en sus vidas, todos ellos impregnados de belleza escénica.

En este contexto, los bosques cordilleranos son espacios perfectos para la práctica del trekking y del montañismo, que posibilitan entrar en contacto pleno y contemplar el entorno natural, al tiempo que permiten realizar actividades recreativas y deslumbrarse con la cosmovisión del lugar.

La morfología circundante a la ciudad ofrece laderas y miradores naturales desde donde se pueden apreciar inmejorables panorámicas de Esquel y sus alrededores. Actualmente existen seis propuestas de senderos periurbanos, que por diferentes caminos se asciende hasta los mismos entre los 200 y 500 metros de altura con respecto al plano de la ciudad.

Una de estas propuestas es el “Sendero Las Mutisias”, un recorrido que parte de la Estación de la Trochita que siguiendo camino por las vías se llega hasta la base del Cerro El Tero, al que se asciende por una trepada de dificultad media hasta llegar a la cuesta que ofrece una pintoresca imagen del Valle de Esquel. El recorrido total es de 4 kilómetros, una duración aproximada de 2 horas y un desnivel de 230 metros.

Otra excelente opción es el “Sendero Cañadón de Borquez”, con una dificultad media y con una duración de casi tres horas. Se asciende por el fondo del cañadón ingresando a un bosque implantado. Recorriendo en parte caminos de cortafuegos, atraviesa forestaciones de diferentes edades y manejo. Luego se llega al borde del acantilado que ofrece privilegiadas vistas de la ciudad y los alrededores. A mitad del recorrido, se accede a un mirador (a 820 msnm) que posibilita un descanso con las mejores vistas del valle de Esquel.

Finalmente, otro recomendable es el “Sendero a La Cruz”, también de dificultad media. El ascenso al Cerro La Cruz se realiza completamente por caminos vehiculares poco transitados. Luego de 1000 metros, se llega a un primer punto panorámico de la ciudad y parte de la Cordillera y el valle de Esquel. Continuando por el camino, y luego de 2200 metros, se llega a un descanso y otro mirador, al que también es posible acceder en vehículo ya que posee lugares aptos para estacionar. A partir de este punto resta una caminata de una hora de duración. 

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Fecha de hoy

24/06/2017

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