Los secretos de la aldea menonita

En la provincia de La Pampa, cerca de Guatraché, existe Nueva Esperanza. Allí a fines de 1985 se levantó una colonia que sorprende por sus costumbres, alejadas de “las comunidades” de este siglo.

A fines de 1985 llegaron al paraje Remecó, en Guatraché, provincia de La Pampa, con sus costumbres, mamelucos y una forma de organización social que, dicen, atrasa varios siglos. Allí, los menonitas establecieron la comunidad religiosa Nueva Esperanza, que recibe a visitantes que llegan allí para intentar entender cómo en este milenio se vive sin electricidad ni lujos, pero con mucha fe.

Las 100 familias menonitas que compraron en 1985 las 10.000 hectáreas de una estancia de esta zona, emigraron desde una colonia en Chihuahua (México) y otra en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Entre todos formaron una Asociación Civil pero la propiedad no fue comunitaria, ya que hay familias que se quedaron con 10 hectáreas y otras con 300. Pero hay mucho en común, como el trabajo de sol a sol y su actividad económica sobre la base de la producción láctea.

Con sus vestimentas, sus mobiliarios, sus equipamientos, sus herramientas y sus creencias, los menonitas producen además de quesos, chacinados, productos de carpintería y metalúrgica con un sello característico y una concepción del trabajo muy arraigada. De hecho, los varones comienzan a trabajar a los 12 años, al terminar el colegio, en alguna de las metalúrgicas, carpintería o quesería del pueblo. Si bien en principio le pagan el sueldo a su padre, a partir de los 21 años pasa a cobrarlo por completo. En cambio las mujeres, salvo algunas que son ayudantes de taller, no cobran. 

Una de las ceremonias religiosas consideradas de gran importancia para la congregación menonita es la del bautizo. Este no se efectúa hasta que el joven no cumple los 18 años. Los hombres solo después de este ritual podrán casarse. Y en este punto, hasta el momento, hay libertad, ya que cada uno contrae matrimonio con el que quiera. Si el noviazgo prospera el novio le pide la mano de la hija al padre, quien establece un régimen de visita hogareña miércoles y domingos. Hasta que un sábado el obispo los casa, vestidos de negro, y se hace un almuerzo para cien personas. Sin embargo, es necesario elegir bien porque en esta comunidad no existe el divorcio.

Los menonitas hablan neerlandés del siglo XVI y cantan en el dialecto alemán plautdietsch los 730 salmos de su libro de himnos. Por eso la barrera del idioma es la mejor garantía de mantener cerrada a una sociedad. Solamente los hombres suelen hablar castellano porque lo necesitan para negociar.

Los visitantes sienten emociones encontradas al verse con esa rutina tan diferente a la propia y tras un recorrido por la zona se quedan pensando en las distintas visiones de progreso y la fe de cada persona. Los menonitas enseñan cálidamente a las familias y grupos que llegan su estilo de vida sencillo y a muchos les parece increíble que encaren su rutina sin electricidad, autos, teléfonos ni televisión.

Todo el año (a excepción de los días domingos y festividades religiosas) esta cultura está abierta a recibir gente con sus productos gastronómicos, artesanías, muebles y también muchas historias. Sin embargo no siempre esto fue así. La crisis de 2001 sacudió a la comunidad, que entendió que en el turismo tenía una herramienta por explorar y a partir de allí abrió las puertas de Nueva Esperanza. Sin embargo, para su visita se recomienda contactar previamente con guías locales de Guatraché.

EL DATO

El origen

El modo de vida de los menonitas surgió cuando Menno Simons, nacido en 1492 en Holanda, rompió con la iglesia de Roma uniéndose a los anabaptistas, un movimiento que luchaba por la fe católica desembarazada del Estado.

Progresivamente, esas ideas empezaron a extenderse desde Suiza hacia el dominio alemán. Desde entonces, los protestantes fueron perseguidos a pesar de su pacifismo. Las diferencias con los católicos eran insalvables. Simons y sus seguidores debieron acostumbrarse a escapar. Apoyaban su separación de la iglesia en el hecho de entender a la Biblia a partir de someterse a su autoridad para entregar un auténtico testimonio de seguimiento a Jesucristo.

Por sus convicciones, Menno sufrió la represión, pero nunca dejó de pregonar su fe. Gracias al número creciente de seguidores, fueron naciendo los menonitas.

 

PARQUE TERMAL LAGUNA DE GUATRACHÉ

Ubicado al sudeste de La Pampa, a 11 km de la localidad de Guatraché, en tierras fueron donadas por Samuel Novick se encuentra el Parque Termal Laguna de Guatraché.

Este sitio se encuentra en el monte pampeano, y el turista puede alojarse en el hotel ubicado dentro del área, con habitaciones que cuentan con baño privado y calefacción. Cuenta con dos piletas termales y el agua es sulfatada, clorurada, cálcica, magnésica y surge naturalmente a 32°C, siendo consideradas aguas hipotermales.

Las cualidades termales del agua y las propiedades del fango permiten al visitante acceder a tratamientos de hidroterapia y fangoterapia.

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Fecha de hoy

18/10/2017

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