El Chocón, el valle de los dinosaurios

Conocida por la represa hidroeléctrica ubicada sobre el río Limay, la pequeña villa neuquina ofrece los secretos del carnívoro más grande del mundo.

A sólo 80 kilómetros de la ciudad de Neuquén se encuentra El Chocón, una tranquila villa que cuenta con un suelo rico en fósiles construida sobre la margen del embalse Ezequiel Ramos Mexía, que propone una amplia variedad de actividades para toda la familia en este fin de semana largo.

“El valle de los dinosaurios”, como es conocida esta localidad de unos 2 mil habitantes, está enclavado en un área de estepa con un clima seco y ventoso, con veranos calurosos e inviernos crudos. Su nombre proviene del mapuche y significa “hombre empapado de agua”. 

El Chocón surge a partir de la construcción de la represa hidroeléctrica sobre el río Limay que generó un embalse de una superficie de 816 Km2. A partir de estas obras se produjeron importantes cambios en la fisonomía regional, y se descubrió en su entorno una zona rica en restos fósiles, árboles petrificados, restos e improntas o huellas de dinosaurios, que constituyen hoy el más importante atractivo. La creación de la villa requirió una cuidada planificación arquitectónica, con una intensa forestación de sus calles y parquización de los lugares públicos, logrando un microclima y paisaje muy agradable para la vida urbana. 

En Villa El Chocón y sus alrededores la prehistoria surge en cada rincón de sus tierras, una manifestación de ella lo constituyen las huellas o ignitas de dinosaurios herbívoros y carnívoros que datan de alrededor de unos 97 millones de años encontradas sobre la costa del lago, allí se encuentra un museo de sitio para protegerlas e interpretarlas. El valle de los dinosaurios, constituye un gran atractivo que la naturaleza quiere que usted y su familia conozcan.

En el Museo Municipal Paleontológico “Ernesto Bachmann”, los visitantes pueden observar una gran cantidad de fósiles, entre ellos los restos del Giganotosaurus Carolinii, el carnívoro más grande del mundo, hallado en 1993 por el aficionado a la paleontología Rubén Carolini. Pero los más pequeños también disfrutarán de esta zona neuquina y se deslumbrarán con la experiencia "Paleontólogo por un día", en la que se dedicarán a realizar una búsqueda de fósiles de dinosaurios, recreada en lugares acondicionados para la experiencia, guiados por personal del museo que les brindará chaleco, pincel y pala, y serán ellos mismos quienes descubran y desentierren réplicas de fósiles de los antiguos habitantes de la tierra, llevándose luego el diploma correspondiente.

Como si fuera poco, la villa brinda posibilidades de paseos turísticos variados, como un recorrido por la represa hidroeléctrica, mientras que los amantes de los deportes náuticos también podrán dedicarse a practicarlos en el embalse Ramos Mexía, el lago artificial más grande de América del Sur.

Otro gran atractivo del lugar es el Cañadón Escondido, con 20 kilómetros de largo y una profundidad de 80 metros, donde se pueden observar fósiles vegetales y asombrosas huellas de dinosaurios que datan de más de 150 millones de años, como así también "Los Gigantes", enormes macizos arcillosos producidos por un quiebre hace millones de años, dejando un valle ancho que luego fue inundado por la construcción de la represa, logrando un paisaje único en la Argentina.

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Fecha de hoy

11/12/2017

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