Un maravilloso mar de piedra

La Puna catamarqueña es un Museo de volcanismo a cielo abierto. Una de sus principales atracciones es el Campo de Piedra Pómez, ubicado a más 3000 metros sobre el nivel del mar.

En la zona de la Puna en Catamarca, en torno de Antofagasta de la Sierra, está el Campo de Piedra Pómez, decenas de kilómetros cuadrados donde se levantan las caprichosas formaciones de piedra porosa arrojadas por un antiguo volcán. Formaciones geológicas extrañas, esculturas milenarias, enormes lagunas con flamencos y vicuñas por los caminos pintan un paisaje sorprendente. 

Conocido como el “glaciar” o el Perito Moreno del noroeste gracias a sus características, ya que impacta a los visitantes con una extensión de 25 km de extensión y esculturas creadas por la erosión de viento de más de 3 mil metros de altura, las olas petrificadas se formaron a raíz de una erupción del cercano Volcán Blanco.

Por lo general, la puerta de entrada para recorrer esta zona comienza en Antofagasta de la Sierra, en el corazón de la Puna catamarqueña, a 3.440 msnm y 580 km de la capital provincial. De calles quietas y casas de adobe, este pueblo se levanta en medio del desierto. Rumbo al sur y a 8 kilómetros está el volcán Antofagasta de unos 4 mil metros y desde cuya base se divisa la laguna de La Alumbrera. El paisaje es un mar negro semejante al del vecino volcán La Alumbrera. También cerca del pueblo se puede visitar Laguna Blanca, una reserva de 770 mil hectáreas donde se pueden encontrar flamencos y patos. La laguna es conocida en particular por una fiesta anual que los pobladores realizan en noviembre, la Chaka, un encierro no violento de vicuñas que les permite así conseguir el preciado pelo del animal. La vicuña es tan ancestral como la laguna y se la respeta mucho. La comunidad local realiza artesanías con su lana con técnicas transmitidas de generación en generación. 

A 60 km de Antofagasta, siempre rumbo al sur, está El Peñón, un pequeño pueblo donde también reinan el adobe en las casas y los álamos en el ambiente. La ruta 36 rumbea hacia el norte y asciende hasta los 3.600 metros sobre el nivel del mar, donde las vicuñas corretean en manadas. Al llegar a la Loma del Panteón, se tiene la primera vista, lejana, de una gran mancha blanca en el horizonte. Tras avanzar unos minutos más por el camino, las dunas blancas y gigantes quedan a la vista del viajero. Este mundo blanco es también un exótico mirador desde el que se divisa, ya más claro, el extraño paisaje  de arena y piedras calcáreas, de origen volcánico.

Se estima que son más de 5 mil formaciones rocosas concentradas en el área, y lo mágico es que cada una de ellas parece colocada en un lugar preciso, como para formar un paisaje equilibrado y onírico. De acuerdo a la hora del día, se pueden apreciar diferentes paisajes en los que los rayos del sol juegan con las sombras y colores de las milenarias formaciones. Esta maravillosa obra de la naturaleza fue declarada “Área Natural Protegida” en 2012, incluyendo el Volcán Blanco y la Laguna Purulla que cuentan con valiosos recursos para mostrar y proteger.

Pero además de llegar hasta el campo, en casi toda excursión, el viajero sigue unos kilómetros hasta el volcán Galán. Con sus 36 kilómetros de radio, es nada menos que el cráter más grande del mundo, incluso se lo recorre y conduce hasta las ruinas Incahuasi. En las entrañas del volcán, a resguardo del viento, se encuentra la laguna Diamante, un espejo de agua que es tan transparente y atractivo como enigmático en su composición. 

El consejo

Para combatir el mal de la altura y la sequedad extrema del clima es preciso tomar mucha agua, no hacer esfuerzos excesivos y tomar algún té de hierbas de la zona, como la pupusa, que ayudan a aclimatarse mejor. Hay que tener en cuenta que el ecosistema de la Puna, tanto en Laguna Blanca como en las dunas y el Campo de Piedra Pómez, es extremadamente vulnerable. Para las excursiones por la región es imprescindible llevar ropa de abrigo y zapatos de trekking, además de protector solar, gorros y guantes. Consultar sobre si es conveniente realizar algunas excursiones con menores de 6 años por las dificultades de la altura.

TU GUÍA

Cómo llegar

Se puede llegar a San Fernando del Valle de Catamarca en avión desde Buenos Aires por 2780 pesos. Desde allí se sube a la Puna pasando por Londres, Belén, Hualfin, El Peñón y la cercana Antofagasta de la Sierra.

 

Dónde dormir

Una buena opción es la Hostería El Peñón (www.hosteriaelpenon.com) que cuenta con ocho habitaciones y está ubicada muy cerca del campo de Piedra Pómez. La otra posibilidad es pasar la noche en Antofagasta de la Sierra y ahí se puede elegir el Complejo Pucará (www.complejopucara.com.ar) que cuesta unos 800 pesos la habitación doble.  

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Fecha de hoy

23/08/2017

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