Donde la naturaleza atrapa

Las Islas Galápagos es el principal destino de los turistas que eligen Ecuador. Tortugas gigantes, aves y excelentes playas para hacer surf y snorkel deslumbran en este archipiélago del Pacífico.

De origen volcánico, Galápagos, un conjunto de 14 islas y una serie de islotes ubicados a 972 kilómetros de la costa continental de Ecuador, mezcla de manera maravillosa los cráteres volcánicos, con una fauna deslumbrante y leyendas de antiguos navegantes por este destino clave dentro del ecoturistismo. Iguanas, tortugas galápagos, albatros, piqueros y leones marinos, son algunas de las especies que junto a una flora única despertaron el interés de Charles Darwin para sus publicaciones sobre el origen de las especies.

Unas 200 mil personas visitan cada año el archipiélago, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Y para los aproximadamente 25 mil habitantes de las cinco islas habitadas del archipiélago -Santa Cruz es la más poblada y en ella está la capital del archipiélago: Puerto Ayora -, el turismo es la principal fuente de ingresos. La mayor parte de este territorio conforma un parque nacional con algunas zonas de acceso restringido, por lo que es necesario pagar un ticket al embarcar en los vuelos locales hacia las islas que pueden abordarse en Quito o Guayaquil.

Con una temperatura promedio de 25ºC durante todo el año, los cruceros se han convertido en una de las principales formas de visitar las islas. Aunque el itinerario específico del crucero puede variar entre las diferentes operadores, en general hay tres rutas básicas que los barcos siguen, dependiendo del tiempo: cruceros de cuatro días, cruceros de cinco días y cruceros de ocho días. Usualmente, cada tour visita dos lugares diarios, ocasionalmente visitando dos islas diferentes en un día. Los precios van desde los 800 a los 2 mil dólares (por cuatro días) y de 1.400 a 5 mil dólares (por ocho días de cruceros).

Pero otra opción más económica son los tours por tierra, donde los visitantes se quedan cada noche en un hotel en Santa Cruz o San Cristóbal y toman un bote para visitar los diferentes sitios cada día. El costo aquí ronda los 50 dólares y lo recomendable es negociar en el lugar el costo y la expedición, ya que son muchas las agencias que lo ofrecen.

En Santa Cruz se concentra el mayor desarrollo turístico con una amplia y diversa oferta, desde hoteles cinco estrellas hasta económicas habitaciones en casas de familia. Una de las atracciones es Bahía Tortuga, una playa con arena blanca y un mar turquesa y calmo a la que se llega a pie tras una caminata de unos 30 minutos por un bonito sendero. El sitio es ideal para fotografías panorámicas y para seguir de cerca las aves. Existen dos playas en el sector.: Brava que es la más amplia y sus aguas son ideales para el surf; y Mansa, que se utiliza para la práctica de kayak, buceo y snorkel. En el interior de Santa Cruz hay un imperdible tour a los cráteres de los volcanes llamados Gemelos, sólo separados por una carretera y campos con tortugas gigantes e increíbles túneles de lava.

Al igual que las otras islas grandes, San Cristóbal tiene zonas elevadas y su mayor altitud es de 650 metros en el cerro de El Junco. En el cráter de este antiguo volcán está la única laguna de agua dulce en Galápagos. Las zonas altas de esta isla también han sido parte de la historia productiva del archipiélago y en la zona de El Progreso, el primer asentamiento humano de lugar, y del que quedan restos de lo que fue un ingenio azucarero. La fundó Manuel J. Cobos a finales del siglo XIX, aunque de él no quedan los mejores recuerdos ya que bajo un sistema semifeudal creó su propia moneda y una pequeña cárcel, todavía en pie, para cuando necesitaba castigar a alguno de sus 400 trabajadores. El final: estos, cansados de su maltrato, lo mataron cuando cumplió 50 años. Pero las playas de San Cristóbal también presentan escenarios de particular belleza, como Puerto Chino, una pequeña ensenada de aguas turquesa donde las arenas blancas del fondo marino se ensombrecen con el paso de tortugas marinas, manta rayas y tiburones. Muy cerca de esta playa está la galapaguera de Cerro Colorado, un proyecto de rescate y repoblación de las tortugas gigantes de esta isla. Según explican los guías, nunca hay que acercarse demasiado a los animales, se los debe dejar en paz y nunca tocarlos.

En Isabela, la más grande de las Galápagos, los paisajes costeros repletos de manglares son incomparables, tanto como la imperdible experiencia de practicar snorkel para ver peces de colores increíbles, mantarrayas, y pequeños pero pacíficos tiburones. La isla tiene cinco grandes volcanes (Cerro Azul, Sierra Negra y Chico, Alcedo, Darwin y Wolf) en constante actividad con elevaciones que alcanzan los 1700 metros de altitud. Entre ellos destaca Sierra Negra con una caldera de más de 10 kilómetros de diámetro. Pero los que quieren playas extensas y claras, Isabela ofrece buenas olas, sobre todo para la actividad de los surfistas. También en la isla, sobre la población de Puerto Villamil, se pueden recorrer los vestigios de la vieja prisión que funcionaba a mediados del siglo pasado, donde peligrosos internos eran obligados a realizar trabajos forzados.

Y desde Puerto Villamil se toma una lancha en dirección al occidente, durante la navegación por un mar agitado y poco profundo se ven manta rayas gigantes y los caparazones de las tortugas marinas cuando salen a respirar. Después de una hora, se llega a los túneles, un laberinto de galerías de lava entre el mar, que dibujan uno de los mejores destinos para snorkel en todo el archipiélago.

Otras de las recomendaciones para visitar es Floreana, habitada por leyendas de piratas que cazaban tortugas y ballenas. Es la más pequeña y menos habitada -con alrededor de 200 personas- de las cuatro islas pobladas del archipiélago pero la más famosa. Su reputación ha cruzado los bordes del archipiélago, del Ecuador continental al mundo, ya que fue una de las primeras islas donde se asentaron colonos y su nombre fue impuesto en honor al primer presidente de Ecuador, Juan José Flores. Desde diciembre a mayo, los flamencos rosas y las tortugas marinas anidan en esta isla Los lugareños cuentan historias de piratas. En ese sentido, pueden visitarse unas cuevas que, tres siglos atrás, sirvieron de refugio a bucaneros y balleneros. Aquí se encuentra, por ejemplo, un barril de madera que fue colocado para actuar como una oficina de correos en el siglo XVIII. De esta manera los barcos que regresaban a casa recogían el correo del barril y lo transportaban a destinos, principalmente en Estados Unidos y Europa.

LA GUIA

Cuánto cuesta

Desde Buenos Aires, LAN tiene vuelos (vía Guayaquil o Quito) que llegan hasta las Islas Galápagos. El costo comienza en los 8.657 pesos. Un hostal en la isla Isabela por noche arranca desde los 300 pesos, mientras que un hotel como el Fiesta, situado en Santa Cruz, tiene una habitación doble desde los 600 pesos. También existen cinco estrellas como el Hotel Angermeyer Waterfront Inn que arrancan en los 1.100 pesos la noche. La entrada al parque nacional de las Islas Galápagos cuesta para adultos unos 100 dólares.

Cuándo ir

En principio, se puede viajar durante todo el año a las islas. La temporada de lluvias es entre enero y julio. El resto del año suele ser seco. Pese a la ubicación, la temperatura del agua es durante todo el año más bien baja y el clima templado, debido a la Corriente de Humboldt.

video

Descargá el suplemento

Fecha de hoy

20/06/2019

tweets recientes