Una aldea de sueños

Paisajes increíbles, excursiones para todas las edades y alta cocina en Villa La Angostura. La Ruta de los Siete Lagos, el descanso y la nieve.

Como salida de un libro de cuentos de duendes y gnomos que estimulan la fantasía, Villa La Angostura, al sur de la provincia de Neuquén, tiene el espíritu mágico de una aldea de montaña, tranquila, con lagos, arroyos y bosques para disfrutar todo el año. Aunque en esta época, el frío llama a la nieve, y la nieve llama al turista que aprovecha el Cerro Bayo para esquiar y disfrutar del mundo blanco.

La localidad fue fundada oficialmente el 15 de mayo de 1932 con la inauguración de la estación radiotelegráfica Correntoso. Su nombre se debe al istmo o angostura de la península de Quetrihué donde se encuentra el bosque de arrayanes. Y más de 80 años pasaron para que la villa se convierta en lo que es hoy, una cálida aldea cordillerana cuyas edificaciones construidas en piedra y madera, están en armonía con la naturaleza y le han dado una imagen típica de aldea de montaña.

Ubicada a 70 kilómetros de Bariloche, comparte con ella el imponente Lago Nahuel Huapi, que abarca parte de Neuquén y Río Negro. Los espejos de agua de esta zona cordillerana, de origen glaciar, son de una belleza incomparable. Entre Villa La Angostura y San Martín de los Andes, o viceversa, a lo largo de 110 kilómetros, se puede recorrer el Camino de los Siete Lagos. Se realiza por ruta nacional 234, y entre cerros y paisajes pintados, se atraviesan los lagos Machónico, Hermoso, Falkner, Escondido, Correntoso, Espejo Chico y Villarino.

Una de las excursiones preferidas del viajero es conocer la inmensidad del lago Nahuel Huapi, que tiene una extensión de más de 550 kilómetros cuadrados, en kayak. Los pintorescos botes amarillos parten desde Bahía Mansa (nombre que hace honor a las aguas quietas y transparentes que dejan ver el fondo amarillento de arena en la costa) en travesías que pueden durar desde algunas horas hasta días enteros, con pernocte.

El Parque Nacional Los Arrayanes, a 12 kilómetros de La Angostura, se puede visitar a través de una increíble travesía a pie o en bicicleta, aunque también se llega por medio de alguna embarcación que navega las aguas del majestuoso lago Nahuel Huapi. Este bosque es único en el mundo por dos razones: solo allí se encuentran ejemplares tan altos de estos árboles, de más de 15 metros de altura, y solo allí hay tanta cantidad de ellos. El recorrido es por senderos especialmente señalizados para preservar esta reliquia natural, y siempre acompañados por el cantar del chucao o el de las bandurrias, que cortan el silencio del bosque.

La Feria de Artesanos, donde se puede adquirir tejidos, cerámicas o bien riquísimos dulces, permite conectarse con la tradición del trabajo a mano, que viene desde los mapuches y es muy fuerte en esta zona de la Patagonia. Mientras que otro circuito del lugar invita a recorrer los edificios emblemáticos en la historia de Villa, que fueron construidos entre 1901 y 1942. Como se encuentran a corta distancia uno del otro, se puede realizar a pie. El recorrido incluye al antiguo hotel El Correntoso, el primero de la zona, la Capilla La Asunción, la residencia El Messidor, un castillo francés, de estilo medieval, La Hostería las Flores, de 1937, y el Boliche Viejo, que funcionó como almacén de ramos generales y luego como restaurante.

Pero la ciudad es también nieve. Uno de los centros de esquí más importantes del país, el Cerro Bayo, está a tan sólo 15 minutos de auto del casco urbano. Cuenta con 460 hectáreas esquiables y un descenso máximo ininterrumpido de 6 mil metros, con algunas exclusivas vistas al lago Nahuel Huapi. Más allá del esquí clásico, existe una pista para hacer tubbing y un circuito de motos. Y para los que optan por otro tipo de aventura, se pueden inclinar por la caminata en raquetas. Este tipo de trekking es una de las actividades más requeridas por los turistas, ya que según cómo se lo practique puede ser tanto un paseo relajante como un entrenamiento para duras competencias y, dentro de ese arco, es apto para cualquier edad y condición física.

Antes del verano comienza la pesca deportiva, algo que atrae a fanáticos de todo el mundo que eligen las modalidades spinning, trolling o fly casting para sacar truchas arco iris, marrón, fontinalis y perca. Uno de los sitios preferidos por todos es el Correntoso, famoso por ser considerado "el río más corto del mundo", con sus 300 metros de extensión. Pero las opciones para realizar pesca con mosca son muchas. Los lagos en los que se hace son Nahuel Huapi, Limay y Espejo. Y además los ríos, el Bonito, Rajintuco, Estacada y Totoral. 

Párrafo aparte merece la gastronomía de la zona. Allí uno puede disfrutar de platos que utilizan ingredientes regionales como carne de ciervo, trucha, cordero patagónico y jabalí, hongos de pino y ciprés, y frutos rojos como cerezas, frambuesas o frutillas. Y entre los productos regionales, que pueden probarse y también llevarse a casa, están las carnes ahumadas, las conservas y la cerveza artesanal.

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Fecha de hoy

24/06/2017

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