Un camino hacia la aventura

Un descanso de la rutina diaria en Chaco, provincia llena de encantos, e ideal para sumergirse en el verde, respirar el aire puro y volver renovado.

La exuberante vegetación y el sonido de las aves dan la bienvenida a un viaje inolvidable. Una caminata por un sendero cerrado con arbustos y árboles espinosos conduce hasta el río, donde se sigue en piragua hacia el fluir de la corriente mansa. La naturaleza se siente al máximo a cada paso y la riqueza de este bosque no deja de asombrar. La escena ocurre en El Impenetrable chaqueño, un lugar donde los sentidos permanecen bien despiertos y la aventura se esconde en cada rincón.

Ubicado al noroeste de la provincia y a 475 kilómetros de Resistencia, su capital, el enigmático Impenetrable conserva y resguarda el mayor remanente natural del bosque chaqueño. Ideal para disfrutar del aire libre, una travesía a caballo o una caminata por los senderos son una buena forma de conocer y apreciar su frondosa vegetación. Entre charlas y naturaleza, se descubren las aves que habitan la zona.

La verde inmensidad se siente y supera cualquier expectativa al respirar profundo el aire puro. Llegando a la ribera, es posible ver a los yacarés y todo el bosque es hogar de especies animales amenazadas, como el tatú carreta, el oso hormiguero y el chancho quimilero o pecarí gigante del Chaco. Es un sitio único para observar una variada fauna en cualquier momento, por lo que todos andan con cámara en mano y atentos a los sonidos de la naturaleza.

Adentrarse en El Impenetrable y hacer una pausa para tomar contacto con las comunidades tobas, mocovís y wichís es una experiencia que permite conocer el bosque y la gente del lugar a través de su profunda sabiduría, sus historias y sus leyendas. O bien compartir el ritmo de su vida cotidiana, pescando en el río Bermejito o elaborando artesanías en chaguar y madera nativa.

En medio de una riqueza forestal increíble, con árboles de maderas duras como el quebracho colorado y el blanco, los paseos por senderos de interpretación o los safaris fotográficos invitan a explorar y descubrir cada rincón. Los más aventureros encuentran desafíos constantes a superar en las travesías en 4x4, especiales por las particularidades y la diversidad de la naturaleza chaqueña.

Un recorrido en catamarán por el Bermejito para luego detenerse a degustar alguna de las exquisiteces de la gastronomía regional es una genial manera de coronar la escapada invernal o de prepararse para seguir camino. Mamón, pomelo, chipá, sopa paraguaya, torta parrilla, milanesas de surubí, empanadas o las deliciosas mandiocas fritas son sólo algunas de las delicias que esperan en las mesas chaqueñas.

Isla del Cerrito

Emprender viaje hacia la Isla del Cerrito es una opción excelente para seguir viviendo la naturaleza de esta provincia en su máximo esplendor. Largas jornadas de pesca y una impresionante vegetación típica del monte chaqueño aguardan en esta reserva, ubicada en la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay, a poco más de 50 kilómetros de Resistencia.

Embarcados en la ribera, el silencio pleno propicia un agradable descanso, siempre atentos al esperado momento del pique. Corvina, surubí, manduré y, la estrella de estos pagos, el dorado, son las buscadas hasta que cae la tarde y regala un colorido paisaje, en el que predominan los rojos, verdes y azules. Al regresar, luego de una sabrosa cena, se preparan las cañas para disfrutar de una pesca variada de costa hasta el amanecer.

La naturaleza sigue sorprendiendo en Chaco, sobre todo si se continúa la escapada hacia el Parque Provincial “PiguenN´Onaxá”, conocido como Campo del Cielo. Ubicado cerca de la localidad de Gancedo, es una extensión de varios kilómetros cuadrados regada por grandes fragmentos de meteoritos que se estrellaron hace seis mil años.

Recorrerlo asombra por la belleza y la cantidad de cráteres, una travesía en la que se termina admirando al protagonista del parque: el segundo meteorito más grande del mundo, “El Chaco”, que pesa más de 33 toneladas. Para cerrar la jornada, se puede seguir camino hacia Villa Ángela, donde después de la cena llega el momento ideal para realizar una visita al observatorio astronómico y pasar una velada hechizados por el cielo abierto lleno de estrellas.

Chaco invita a pasar un invierno distinto, donde la aventura se vive en lo profundo de El Impenetrable, en el encuentro con los más variados animales, en apreciar los restos de impresionantes meteoritos o en sentir la adrenalina al practicar canotaje en las aguas caudalosas del Paraná, el río Negro, el Salado, el Teuco y el Bermejo. Las sensaciones son muchas, pero una predomina: el descanso y la renovación en medio de paisajes increíbles y auténticos.

 

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Fecha de hoy

23/08/2017

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